Cuánto cuesta una página web
para un negocio local.
Agencias, freelances, plataformas por cuotas y el cuñado que sabe de informática. Lo que cuesta cada opción de verdad, qué incluye y dónde está la letra pequeña.
Es la primera pregunta que hace todo el mundo y la que peor se responde en internet, porque casi nadie pone precios. Así que aquí van, con rangos reales del mercado en Málaga y en España, y con lo que incluye cada opción.
Los cuatro caminos, y lo que cuesta cada uno
| Quién te la hace | Precio | Qué recibes |
|---|---|---|
| Te la haces tú (Wix, Squarespace…) | 10-30 € al mes, para siempre | Una plantilla que montas tú, con tus horas y tu paciencia |
| Freelance | 400-1.500 € | Web a medida, normalmente sin mantenimiento incluido |
| Agencia | 1.500-6.000 € | Diseño, textos y a veces campañas. Plazos de semanas o meses |
| Web por cuotas | 40-90 € al mes con permanencia | Web sencilla… que no es tuya si te vas |
Las cuatro pueden ser buenas opciones según el caso. El error no es elegir la barata o la cara: es elegir sin saber qué entra.
Lo que casi nunca viene en el precio
- El dominio. Entre 10 y 20 € al año. Asegúrate de que se registra a tu nombre, no al de quien te la hace.
- El alojamiento. De 5 a 20 € al mes. Sin esto la web no está en internet.
- Los textos y las fotos. Muchos presupuestos dan por hecho que los pones tú. Si no los tienes, la web se queda a medias meses.
- Los cambios. Pregunta qué pasa cuando quieras cambiar un precio dentro de seis meses, y cuánto cuesta.
- Los textos legales. Aviso legal, privacidad y cookies son obligatorios si recoges datos de clientes.
La pregunta correcta no es cuánto cuesta
Es cuánto te tiene que traer para que merezca la pena. Y esa cuenta es fácil de hacer:
Si un cliente nuevo te deja de media 150 € y la web cuesta 600 €, necesitas cuatro clientes en toda la vida de esa web para recuperarla. No cuatro al mes: cuatro en total. A partir de ahí, todo lo que entre es beneficio.
Por eso una web de 300 € que no te trae a nadie es cara, y una de 2.000 € que te llena la agenda es barata. El precio solo tiene sentido al lado de lo que te devuelve.
Señales de que un presupuesto va a salir mal
- No te enseñan nada antes de que pagues.
- El dominio se registra a nombre de la empresa que te la hace.
- Hay permanencia de 12, 24 o 36 meses.
- No está por escrito qué pasa con los cambios.
- Te hablan de «posicionamiento garantizado en Google». Eso no existe.
Y una web con inteligencia artificial, ¿cuesta más?
Hace dos años, mucho más. Hoy no tanto, porque buena parte del trabajo mecánico se hace más rápido. Lo que cambia es lo que la web sabe hacer: responder dudas a las once de la noche, dar un presupuesto orientativo o coger una cita sin que tú toques el teléfono.
Para que te hagas una idea, mis precios van de 99 a 299 € en formato paquete, y los proyectos más grandes arrancan en 990 €. El mantenimiento va aparte y es opcional.
Resumiendo
Pide siempre tres cosas antes de decir que sí: ver algo antes de pagar, que el dominio y la web sean tuyos, y el precio cerrado por escrito. Con esas tres, ya da igual a quién se la encargues.